La Confederación Nacional de mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB), reunidas en el Encuentro Nacional para la Consolidación de la Agenda de Mujeres Indigenas rumbo al XII Foro Social Panamazónico (FOSPA 2026) en la ciudad de Trinidad los días 11 y 12 de junio, expresamos nuestra
profunda preocupación por la situación que atraviesa el país y por las consecuencias devastadoras que esta crisis está generando en nuestras comunidades, territorios y familias.

Hoy vivimos momentos de incertidumbre. La escasez de combustible, el incremento del costo de vida, la paralización del transporte, los conflictos sociales y los bloqueos están golpeando con mayor fuerza a quienes históricamente hemos sido excluidas: los pueblos indígenas y, particularmente, las mujeres indígenas.

Mientras otros discuten sobre política, nosotras enfrentamos la realidad cotidiana de nuestras comunidades. Somos nosotras quienes buscamos alimentos para nuestras familias, acompañamos a los enfermos cuando no hay transporte debido al bloqueo y la falta de gasolina, debido a ello, tenemos personas fallecidas, que no pudieron acceder al acceso oportuno a salud, no tenemos medicamentos, vemos cómo los productos se pierden porque no pueden llegar a los mercados, enfrentamos el aumento de los precios, la falta de ingresos y la creciente preocupación por el futuro de nuestras hijas e hijos.

Nos preocupa que esta situación esté empujando a muchas familias y comunidades hacia actividades que antes rechazaban, porque la necesidad obliga a buscar cualquier forma de subsistencia. La minería se expande en distintos territorios, los ríos continúan contaminándose y la presión sobre nuestros bosques aumenta cada día. Lo que para algunos es una actividad económica, para nosotras significa la pérdida de agua, de alimentos, de salud, educación y de territorio.

También expresamos nuestra preocupación porque continúan tomándose decisiones sobre nuestros territorios sin escuchar a las comunidades. La consulta previa, libre e informada sigue siendo ignorada en muchos casos, mientras avanzan actividades extractivas, acuerdos y negociaciones que comprometen el futuro de nuestros pueblos.

Asimismo, denunciamos que continúan los avasallamientos, el tráfico ilegal de tierras y las acciones de personas que buscan beneficiarse de nuestros territorios sin pensar en las generaciones futuras. Como mujeres indígenas reafirmamos nuestro compromiso de mantenernos vigilantes, fortaleciendo el control territorial, el seguimiento a los procesos de defensa de la tierra y la protección de nuestros bosques, ríos y espacios de vida.

Por otra parte, denunciamos que los feminicidios en nuestros territorios siguen presentes exacerbando la violencia hacia las mujeres indígenas y mujeres de todo el país.

Frente a esta realidad, las mujeres indígenas no nos quedamos de brazos cruzados.