La Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB) presentará una agenda política que exige: una moratoria a la expansión hidrocarburífera en territorios indígenas amazónicos, la declaratoria de zonas libres de minería y la implementación obligatoria de la Consulta Previa, Libre e Informada con participación plena de las mujeres antes de cualquier proyecto extractivo durante el XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), que se realizará del 16 al 22 de agosto de 2026 en Puyo, Ecuador, bajo el lema «Amazonía, un solo territorio»,

El documento es producto de un proceso participativo de mesas de trabajo Pre-FOSPA que reunió a mujeres organizadas de territorios indígenas de diferentes partes del país: Central Indígena de Mujeres Amazónicas de Pando (CIMAP), Organización de Mujeres Indígenas, Organización de Mujeres Indígenas del Norte Amazónico de Bolivia (OMINAB), Central de Mujeres Indígenas de La Paz (CMILAP), Central de Mujeres Indígenas Guarayas (CEMIG), Organización de Mujeres Indígenas Tsimanes (OMITS), Consejo Indígena de Mujeres Tacanas (CIMTA) y mujeres de la Subcentral de Mujeres Indígenas Movima (SMIM); Además de mujeres del Territorio Indígena Multiétnico (TIM), del Territorio Indígena Moxeño Ignaciano (TIMI) y del Territorio Indígena Parque Isiboro Sécure (TIPNIS).

Las participantes denunciaron que sus territorios enfrentan una presión extractiva sin precedentes: avance del narcotráfico con violencia y muertes en el TIPNIS, exploración hidrocarburífera sobre territorio Tsimane en TIM y TIMI, contaminación con mercurio por minería de oro en territorio Tacana y Ese Ejja, intención de explotar tierras raras en el Cerro Manomó, expansión ganadera intensiva en San Ignacio de Velasco y tráfico de tierras en Roboré y Guarayos, entre otros casos.

La agenda se organiza en cuatro ejes que corresponden a las cuatro «Casas Temáticas» acordadas por el Comité Internacional del FOSPA para el encuentro de agosto: Tierra y Territorio, Autonomía y Autogobierno, Economías para la Vida y Justicia Climática, y Resistencia de Mujeres y Diversidades.

En el eje de autonomía, las mujeres exigen presupuesto en gobiernos locales para organizaciones de mujeres y jóvenes indígenas, el cumplimiento real de la paridad y alternancia en gobiernos indígenas y circunscripciones especiales, y la creación de escuelas de liderazgo político. También demandan el seguimiento a la sentencia del Tribunal Internacional de Derechos de las Mujeres Indígenas y la inclusión de un capítulo de justicia indígena en todos los estatutos orgánicos.

En el eje económico, las productoras —que cultivan plátano, yuca, cacao, castaña, asaí, frejol, maíz, miel, artesanías y productos medicinales— plantean la creación de una Red de Productoras Indígenas, acuerdos con municipios para priorizar productos locales en el desayuno escolar, acceso directo a financiamiento climático sin intermediarios y capacitación en gestión financiera y herramientas digitales.

En el eje de resistencia, la agenda denuncia la violencia política contra lideresas indígenas, la criminalización de defensoras y defensores del territorio —con casos graves como la persecución en defensa del Aguaragüe y el tráfico de tierras en la TCO Turubó Este—, las falencias del sistema de salud que generan muertes evitables de mujeres y niños, y el riesgo que enfrenta la identidad cultural por la migración forzada y la pérdida de saberes ancestrales.

Una participante de la mesa de economías resumió el espíritu de la agenda: «El presidente dice que no tenemos cómo producir, pero nosotras sí producimos. El problema no es de la tierra, el problema es del mercado».

La CNAMIB concluyó que sus territorios «son la vida» y que sin ellos no hay cultura, economía ni autonomía, por lo que exigen su defensa, el reconocimiento de su rol como guardianas del bosque, el agua y la biodiversidad, y el fin de la exclusión de las mujeres en los espacios de decisión territorial, municipal y organizativo. La organización llevará esta agenda al XII FOSPA 2026 con la exigencia de ser escuchadas, respetadas y reconocidas como sujetas de derechos colectivos e individuales.