La dirigencia nacional de la CNAMIB confirmó su presencia en el encuentro, donde su agenda propia coincide con tres de los ejes de debate

Organizaciones indígenas, campesinas, de mujeres y de juventudes de distintas regiones del país llegan este 10 de julio a Riberalta para dar inicio al Pre FOSPA Bolivia, el encuentro nacional preparatorio rumbo al XII Foro Social Panamazónico (FOSPA), que se realizará del 16 al 20 de agosto en Puyo, Ecuador. Durante tres días, hasta el 12 de julio, el Campus de la Universidad Autónoma del Beni José Ballivián será escenario de cinco mesas de trabajo en las que delegaciones de todo el país intentarán consensuar la propuesta que Bolivia llevará al foro internacional.

La convocatoria reúne a organizaciones indígenas, campesinas, de mujeres, de juventudes, colectivos ambientales, instituciones de defensa de derechos humanos y de la Naturaleza, comunicadores populares y académicos. Entre las delegaciones confirmadas está la dirigencia nacional de la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB), que llega a Riberalta a aportar desde su propia agenda de trabajo, construida en los últimos meses en asambleas y talleres con sus organizaciones regionales de tierras bajas.

Esa agenda —centrada en la defensa de los territorios, el cambio climático y los derechos de las mujeres indígenas— confluye de manera directa con al menos tres de las cinco mesas que sesionarán en Riberalta: tierra y territorio, crisis climática y deforestación, y mujeres.

«Nuestros territorios sufren una grave sequía: ríos y norias se secan», advierte Yesenia Cari Mayer, secretaria de Género del Gran Consejo T’simane una de las organizaciones regionales de la CNAMIB

El Pre FOSPA Bolivia se organiza en cinco ejes centrales: minería; tierra y territorio; crisis climática, deforestación e incendios; seguridad, soberanía alimentaria y agroecología; y mujeres. Cada mesa combina exposiciones de organizaciones y comunidades con trabajo de grupos y una plenaria final, con el objetivo de llegar a acuerdos y conclusiones que se trasladarán a la delegación boliviana que viajará a Ecuador.

Las otras mesas también llegan con agendas concretas: la de Crisis Climática, Deforestación e Incendios Forestales parte de un diagnóstico alarmante —Bolivia fue en 2024 el segundo país con mayor pérdida de bosque tropical primario del mundo, solo detrás de Brasil, con cerca de 12,7 millones de hectáreas afectadas por el fuego (más del 11 % del territorio nacional) y unos 7,2 millones de hectáreas de bosque quemado, según el Ministerio de Medio Ambiente y Agua y Global Forest Watch— y buscará traducirlo en un posicionamiento político y propuestas concretas para la delegación boliviana; la Red Juvenil del Chaco planteará una propuesta para superar la participación hasta ahora mayormente simbólica de las juventudes en las cinco mesas, con dinámicas de cartografía territorial, memoria fotográfica y cartas a las futuras generaciones; y la mesa de Seguridad, Soberanía Alimentaria y Agroecología, prevista para el sábado 11 de julio, reunirá experiencias de huertos comunitarios y sistemas agroforestales —entre ellas de la Organización de Mujeres Indígenas Chiquitanas y del municipio de Gonzalo Moreno— antes de un trabajo de grupos para construir una agenda conjunta con proyección internacional.

La presencia en Riberalta de algunas dirigentas de base y representantes nacionales fue posible con el apoyo de The Tenure Facility, en el marco de un proyecto “Consolidación de la tenencia territorial en las Tierras Bajas de Bolivia” que la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB) ejecuta junto al Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS).

El FOSPA nació en 2004, con el propósito de articular a organizaciones sociales, pueblos indígenas y comunidades campesinas de los nueve países amazónicos en la defensa de los derechos colectivos y de la naturaleza frente a los modelos extractivistas. Su edición más reciente en territorio boliviano, el XI FOSPA, se realizó en junio de 2024 en Rurrenabaque y San Buenaventura, con la participación de cerca de 1.500 representantes de organizaciones sociales, pueblos indígenas, academia, gobiernos locales y sociedad civil de la región. Aquel encuentro cerró con un mandato que incluyó el rechazo a contratos mineros que amenazan fuentes de agua, la exigencia de anular normas que facilitan los incendios forestales y el respaldo a la conservación del parque Yasuní en Ecuador frente a la explotación petrolera, temas que las organizaciones bolivianas retoman ahora como punto de partida rumbo al XII FOSPA en Puyo.