Lideresas de las organizaciones indígenas: Consejo Indígena del Sur – Tipnis (CONISUR-TIPNIS), Consejo indígena de Rio Ichilo (CIRI) y la Organización Indígena de Mujeres Yuracarés del Rio Chapare (OIMYRCH) conformaron la Organización Regional de Mujeres Indígenas del Trópico de Cochabamba (ORMITROC) para fortalecer la defensa de sus territorios y la participación política de las mujeres indígenas.

El evento se realizó en la comunidad de Santa Anita, ubicada en la TCO Yuracaré Río Chapare, durante una asamblea realizada el 25 de abril de 2026 y convocada por la Organización Indígena de Mujeres Yuracaré del Río Chapare (OIMYRCH).

Durante la asamblea también se presentó el informe de gestión de la directiva saliente de la OIMYRCH, donde se expusieron los avances alcanzados, se dio cierre oficial a su periodo de trabajo y se procedió a la elección de la primera mesa directiva de ORMITROC. La actividad contó además con la participación de autoridades indígenas e invitadas especiales, consolidando un espacio de fortalecimiento organizativo entre mujeres indígenas de la región.

En ese marco, se procedió a la elección de la primera mesa directiva de ORMITROC, quedando conformada por:

  • Presidenta: Neysa Ángel Yabeta
  • Vicepresidenta: Fabiola Iguasu
  • Secretaria de Actas: Janine Guzmán
  • Secretaria de Tierra y Territorio: Ruth Blanco Soria
  • Secretaria de Género: Ruth Isategua Guaguasu

La posesión de la nueva directiva tuvo la participación de Clara Masay Méndez, dirigenta de la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB), quien destacó la importancia de consolidar espacios propios de organización para las mujeres indígenas.

“Cuando las mujeres indígenas nos organizamos, fortalecemos la defensa de nuestros territorios, nuestra identidad y nuestros derechos colectivos. La unidad es nuestra mayor fuerza para seguir avanzando”, expresó Masay durante su intervención.

La conformación de ORMITROC tuvo el apoyo de la ONG Proceso Servicios Educativos y representa un avance en la articulación de los pueblos indígenas del Trópico de Cochabamba y fortalece la participación política y social de las mujeres indígenas, consolidándose como un espacio de encuentro, decisión y defensa de la tierra, el territorio y los derechos colectivos.