Mujeres defensoras ambientales, representantes de organizaciones indígenas, instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil participaron los días 22 y 23 de julio en el Primer Taller Internacional: Mujeres y el Acuerdo de Escazú, un espacio de formación e intercambio que fortaleció las capacidades de las participantes para promover la implementación del tratado desde un enfoque intercultural y de género.

Durante dos jornadas, el encuentro permitió reflexionar sobre los desafíos que enfrentan las mujeres defensoras ambientales en Bolivia, conocer herramientas regionales para su protección y construir recomendaciones orientadas a garantizar el acceso a la información, la participación pública, la justicia ambiental y la protección de quienes defienden los territorios y los bienes naturales.

El evento reunió a especialistas y representantes de Bolivia, Costa Rica, México, Perú, Colombia y Uruguay. Entre ellas participaron Irene Murillo Ruín, representante del público del Mecanismo de Participación del Acuerdo de Escazú; Olimpia Castillo, de la Red Regional Escazú Ahora; Cecilia Requena, diputada nacional; Carmen Capriles, defensora ambiental; y la Dra. Roxana Chávez Rodas, presidenta del Tribunal Agroambiental, quien estuvo a cargo de la inauguración oficial.

Como parte de las experiencias nacionales, la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB) compartió los desafíos que enfrentan las mujeres indígenas de tierras bajas en la defensa del agua, los bosques y los territorios indígenas frente al avance de actividades extractivas. En representación de la organización participó Abigail Barao, secretaria de Educación y Cultura de la CNAMIB, quien acompañó el desarrollo del taller y los espacios de diálogo e intercambio entre las organizaciones participantes.

La primera jornada estuvo enfocada en analizar la realidad de las mujeres defensoras ambientales en Bolivia y propiciar un diálogo entre la sociedad civil y autoridades. La programación incluyó la proyección del documental UMA: A Water Crisis in Bolivia, exposiciones sobre la situación de las defensoras ambientales y paneles donde organizaciones indígenas de tierras bajas y tierras altas compartieron casos de incidencia y defensa de sus territorios.

El segundo día estuvo orientado al fortalecimiento de capacidades prácticas sobre el Acuerdo de Escazú mediante metodologías participativas. Las participantes analizaron los derechos de acceso a la información, la participación y la justicia ambiental desde una perspectiva de género, identificaron las principales brechas para su implementación y construyeron propuestas colectivas para fortalecer la protección de las mujeres defensoras.

Asimismo, se desarrollaron sociodramas, mesas de trabajo tipo World Café, una evaluación participativa, la construcción de recomendaciones conjuntas, la elección de nuevas representantes del Acuerdo de Escazú y la firma simbólica de la Declaración de La Paz sobre Mujeres y el Acuerdo de Escazú, reafirmando el compromiso de las organizaciones e instituciones participantes con la defensa de los derechos ambientales y el fortalecimiento del liderazgo de las mujeres en la protección de la naturaleza.

 

El taller concluyó con la entrega de certificados y el compromiso de continuar impulsando acciones que promuevan la implementación efectiva del Acuerdo de Escazú en Bolivia, garantizando una participación plena y segura de las mujeres defensoras ambientales en la toma de decisiones sobre sus territorios.