Las monitoras territoriales de la Organización de Mujeres Indígenas Monkoxi de Lomerío (OMIML) pusieron a prueba, mediante un simulacro práctico, el Protocolo de Respuesta Rápida ante amenazas al territorio, durante un encuentro de dos días que también permitió socializar los hallazgos del diagnóstico ambiental y territorial y ampliar por un año la custodia de los equipos de monitoreo. La actividad se desarrolló en el marco del proyecto «Vigilantes del bosque», impulsado por la Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB) con financiamiento de Global Forest Watch.

El simulacro constituyó el eje práctico de la jornada: las monitoras aplicaron la ruta prevista frente a una situación de emergencia simulada, utilizaron aplicaciones y herramientas de monitoreo y respondieron un formulario sobre las acciones que corresponden ante la identificación de una amenaza. El ejercicio permitió verificar la aplicabilidad del protocolo e identificar los aspectos que aún requieren ajustes antes de su validación definitiva.

Durante el encuentro se revisaron de manera conjunta las rutas de acción frente a incendios forestales, actividad minera, expansión agrícola y otras situaciones que afectan al territorio, así como la metodología y las etapas del proceso de monitoreo, desde la emisión de una alerta hasta su atención y seguimiento. También se reforzó el conocimiento del Reglamento de Monitoreo Territorial —que establece funciones, responsabilidades y obligaciones de las y los monitores acreditados— y las normas de confidencialidad aplicables al manejo de la información generada en el territorio.

Como resultado adicional, se amplió por un año el periodo de custodia de los equipos destinados al monitoreo territorial —una computadora portátil, GPS y teléfonos celulares—, dotados mediante el proyecto y asignados a la OMIML. La entrega se formalizó mediante acta, quedando como responsable la presidenta de la organización, María Chore Oliz. La medida busca garantizar la continuidad del trabajo que las monitoras desarrollan en campo.

La jornada se inició en el marco de la reunión orgánica que se realiza periódicamente en el territorio, con la participación del directorio de la Central Indígena de Comunidades Originarias de Lomerío (CICOL), la OMIML, caciques comunales y representantes del Consejo de Ancianos y Sabios. La bienvenida estuvo a cargo del Cacique Mayor de la CICOL, y la secretaria de Educación e Identidad Cultural de la CNAMIB, Abigail Barao, expuso los objetivos del encuentro y entregó equipos e indumentaria de campo a las monitoras, considerando las condiciones de trabajo durante la época de lluvias.

El responsable de la Unidad Técnica Territorial (UTT) de la CICOL presentó los avances y respaldos del trabajo de monitoreo desarrollado por la organización. Su intervención evidenció que Lomerío se cuenta entre los territorios con mayor experiencia acumulada y desarrollo en materia de monitoreo territorial, con instrumentos propios articulados a su Plan de Vida.

El encuentro dio continuidad al proceso de formación y fortalecimiento de las mujeres monitoras, con nuevas acciones proyectadas para los próximos meses.