Monitoras y monitores territoriales del Territorio Indígena Multiétnico (TIM), junto a sus autoridades originarias, revisaron y pusieron a prueba la propuesta de Protocolo de Asistencia Rápida durante un encuentro realizado el 26 de agosto en San Ignacio de Moxos. La jornada cerró con la firma de un acta mediante la cual tanto autoridades como las/los monitores se comprometieron a llevar el protocolo al Encuentro de Corregidores Comunales, instancia máxima de aprobación de normas internas del territorio.

El encuentro reunió a monitoras y monitores con cerca de dos años de experiencia en el acompañamiento a la Subcentral de Cabildos Indígenas del TIM, al Tata Reynaldo Guaji Moye, presidente de esa instancia, a la presidenta de la Subcentral de Mujeres Indígenas del TIM, Belsa Muiba, junto a parte de su directorio, y al equipo técnico de la Subcentral. La presencia de las autoridades permitió contrastar los datos del monitoreo territorial con la situación real de las comunidades.

La prueba práctica del protocolo se realizó mediante un simulacro basado en una afectación por incendio. Las y los participantes recorrieron la ruta de actuación establecida, completaron los formularios propuestos y emplearon herramientas de monitoreo satelital para identificar y analizar las áreas afectadas. Al comparar los nuevos formatos con los que venían utilizando, los participantes señalaron que resultan más claros y completos para el registro y levantamiento de información.

Durante la revisión del documento se analizó su respaldo en la normativa propia del TIM, que sustenta las funciones de las monitoras y monitores. Los participantes discutieron la pertinencia de cada apartado y los ajustes o incorporaciones que aún requiere el texto, y concluyeron que la herramienta necesita una validación formal por parte de las instancias del territorio.

El encuentro también dejó al descubierto los pendientes del sistema de monitoreo. Las y los monitores plantearon la necesidad de que las autoridades asuman plenamente las funciones que les asigna la normativa territorial y de contar con recursos y condiciones adecuadas para su trabajo, que hasta ahora se ha sostenido en buena medida gracias al apoyo de organizaciones de la sociedad civil. Un segundo punto fue la menor presencia de mujeres en las acciones de monitoreo, una brecha que puede limitar su acceso a la información y, con ello, su participación en los procesos de gobernanza territorial.

Como parte de la jornada se entregaron equipos e insumos para el trabajo en campo (botas, ponchillos y equipo de campamento) y se renovó el acta de custodia de los equipos de monitoreo otorgados por el proyecto, con el acuerdo de destinarlos exclusivamente a estas actividades.

La actividad cerró con las palabras de Wilma Mendoza, presidenta de la CNAMIB, quien destacó el monitoreo territorial como herramienta para fortalecer la defensa y la gobernanza de los territorios, y planteó la necesidad de sostener espacios de capacitación y acompañamiento que avancen hacia una formación cada vez más especializada de las monitoras y monitores del TIM.