La Confederación Nacional de Mujeres Indígenas de Bolivia (CNAMIB) participó en el encuentro denominado “Mujeres reapropiando y reconstruyendo el poder”, realizado los días 23 y 24 de abril en la ciudad de Cobija. En este espacio, que reunió a 60 mujeres indígenas y campesinas de la Amazonía Norte de Pando y la Chiquitanía de Santa Cruz, la CNAMIB posicionó su agenda estratégica y fortaleció la vocería colectiva para incidir en políticas públicas vinculadas a la justicia ambiental y los derechos territoriales.

Durante este encuentro, la CNAMIB compartió su experiencia organizativa y el avance de sus acciones en distintos enfoques, reafirmando su papel como una organización clave en la articulación y unidad de las mujeres indígenas del país. Su participación permitió conectar las demandas territoriales con una agenda nacional, especialmente en un contexto marcado por nuevos desafíos en materia de tierra y territorio, incluyendo el análisis y posicionamiento frente a la Ley 1720.

La actividad, desarrollada por invitación de CIPCA, se extendió por dos jornadas de intercambio de experiencias, en las que participaron organizaciones como ORMICH, CIMAP y artesanas de distintas comunidades amazónicas. En este espacio, se reconoció a la CNAMIB como una instancia fundamental en el fortalecimiento del liderazgo de las mujeres indígenas, la gobernanza territorial y la defensa de los derechos colectivos e individuales, enmarcados en la protección de la “casa grande”, entendida como el territorio.

Como resultado, se emitió un pronunciamiento conjunto que, en coordinación con la CNAMIB, consolida una agenda de exigibilidad dirigida a los distintos niveles de gobierno —central, departamental y municipal— demandando el cumplimiento efectivo de las normativas vigentes en favor de los derechos de las mujeres indígenas y campesinas. Asimismo, se declaró un estado de vigilancia permanente sobre temas clave como la participación política, la erradicación de la violencia y la defensa de los territorios.

En este encuentro se realizó la construcción de alianzas estratégicas y en el fortalecimiento de una agenda política liderada por mujeres indígenas, consolidando su incidencia en la defensa de la vida, los territorios y un desarrollo más justo, equitativo y sostenible.